FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO 2014 LES DESEAN LOS CUENTACUENTOS DE SANTA PALABRA

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Un texto de navidad…

La mujer levantó los ojos y se encontró con Don Guillermo, un campesino que se lo había tragado un espanto en una montaña. Ella era un poco extraña, era princesa de un reino lejano, pero se había casado con un tal Cosiaca y ahora vivía en un pueblo perdido de Antioquia. La verdad es que los dos no se conocían, pero les tocó sentarse uno junto al otro en una sala de espera. Los habían citado en la oficina de Atención al Cuento porque les iban a brindar la última programación de fin de año y vacaciones, organizada por Santa Palabra, y en donde El Santo y Fraga los contarían de nuevo. Los estaban haciendo pasar uno por uno delante de una señorita que sonreía dulcemente…

– ¡Eh, llevan como tres horas atendiendo a ese Chivo tartamudo! – Habló Don Guillermo para toda la sala de espera y algunos asintieron con la cabeza.

– Sí, pero es que le están preguntando dónde fue contado y la lista va larga –dijo la princesa.

– Pero… ¿es que no hay un formulario para que llene, o también le tartamudea el casco a esa coscorria?

Quedaron en silencio un rato, cada uno reuniendo paciencia. Del chivo pasó un taxista y, a cambio de la información sobre las noches que sería contado, respondió alegando, dizque por plata. En voz alta decía que con cada vez que lo contaban a él se le debía más plata, que le dijeran al muchacho ese, que tiene el mismo nombre del cuentero, que no se vuele, que estoy cansado de lo mismo, de la monotonía de verlo salir de una fiesta para subirse al taxi y luego verlo bajarse a toda, corriendo por perseguir una jovencita y sin pagarle. La señorita de Atención al Cuento trató de calmarlo y en eso se le fue una hora más. Y los demás también se iban desesperando, hasta que Don Guillermo, que no aguantaba más, se levantó y les habló a todos.

– Señoras y señoritas, caballeros presentes, animales, bichos, seres mágicos vivos y demás. A mí se me hace muy de mal gusto que no nos atiendan rápido, yo creo que deberíamos hacer huelga esta semana y no dejar que nos vuelvan a contar hasta que se nos dé un trato digno, se nos brinde descanso, mejor salario, con una prima buena y que nos quiera bastante. ¿Sí o no…? Además que se nos alteren los destinos, los finales, que yo estoy cansado de que me coma el espanto allá en la montaña.

– Yo pienso igual –dijo la princesa. – A mí no me gusta eso de ser tan peluda, que se burlen de mí y que luego me ofrezcan una cuchilla de afeitar y tam-bi-én el ve-lo me pi-ca… – y se desprendió en llanto.

– Yo creo también, si me permiten decirlo, en mi calidad de profesor de Cálculo tres, que deberíamos establecer una regla matemática…

– Un momento – y habló un fantasma de esos que usan pantalón y gorrita como las de antes. – A mí no me parece que estemos molestos, porque nos cuentan mucho o poco, o por nuestros destinos, a la larga si no es por esos cuenteros ni se enteran de nuestra existencia. Amen y permitan que se les ame ahora…

– ¡Cieeeerto! –dijo Antonio el bobo. – Sin los cuentacuentos no me conocerían a mí.

– Totalmente de acuerdo –dijo un hipopótama rosada mientras amamantaba a sus hipopotamitos con rayitas amarillas y negritas y alas que podían volar.

– Pero es que a usted bobo le fue bien, igual a usted y a usted. A ninguno acá se lo comieron en una montaña – alegó Don Guillermo.

Y en cuestión de segundos, los unos defendían a los cuenteros y los otros alegaban por sus destinos. Fue una mujer que ya antes había discutido con el Rey Arturo que comenzó una exigencia a la cual todos y todas se unieron sin importar su posición.

– Pues, que vengan los cuenteros…

– ¡Que vengan los cuenteros, que vengan los cuenteros…! – Gritaron todos y todas.

Y comenzaron a repetir eso tantas veces que la oficina de Atención al Cuento llamó a Sergio y en menos de nada éste solucionó. Treinta minutos después Sergio, Fraga y El Santo estaban en la oficina.

– Comprendemos las molestias que tal vez sintieron este año 2013. Ya nos informaron dónde comenzó el asunto así que vamos a contarles algo y si tienen preguntas respondemos y resolvemos – comenzó diciendo Sergio.

– También sabemos que algunos personajes presentes quieren destinos distintos y entendemos. Les pedimos que nos acompañen hasta los primeros días de enero con la mejor actitud, hasta que se acaben las vacaciones, para que los turistas y visitantes los conozcan y ahí sí, les daremos descanso – agregó Fraga.

Luego El Santo dijo:

– Antes de darles la noticia que espero les alegre, quiero decir en nombre de la empresa Santa Palabra que en el 2013 muchas cosas hermosas se lograron gracias a ustedes, personajes valiosos y queridos por nosotros y seguramente por muchos que los escucharon en las presentaciones. A ustedes les consta que este año la familia creció, las amistades se fortalecieron, crecimos como empresa cultural y avanzamos en nuestros procesos académicos y todo fue gracias a ustedes, que nos dieron tranquilidad para lograrlo. Consolidamos nuestro Festival Internacional de Narración Oral en Cali, así mismo Jueves de Cuentos en el Centro Comercial Premier el Limonar, continuamos con nuestra propuesta de cuentacuentos en la Colina de San Antonio y nos acercamos a más empresas e instituciones y quedamos bien, quedamos bien gracia a ustedes. Por eso queremos decirles que, pensando en hacer de ustedes personajes mejores, algunos cuentos descansarán y volverán para el 2014, cuando sean acompañados de un montaje especial, dándoles un merecido reconocimiento en la sala del teatro. Ahora bien, tenemos otra sorpresa. Fraga…

– Como nos contaron que estaban estresados, pues llamamos a todo el público que los conoce para que les dé aliento y resulta que ahora está afuera de esta sala. Yo les propongo que salgamos todos y todas y les deseemos feliz navidad, agradeciéndoles por cada noche, por cada jornada en la que nos acompañaron, por cada complicidad durante el 2013. Les proponemos salir aplaudiendo y gritando muy fuerte para celebrar con ellos, diciéndoles: feliz navidad 2013 y próspero año 2014, con las ganas de tenerlos con nosotros más tiempo.

No hicieron falta más palabras. Fraga, El Santo, Sergio y todos los personajes de los cuentos salieron de la sala aplaudiendo, chiflando, gritando, agradeciendo, sabiendo que cada dificultad siempre se sortea por el respeto y el amor que se tiene a un público que ha sabido acompañarles. Así les dijo Santa Palabra a todos y todas:

¡FELIZ NAVIDAD 2013 Y PRÓSPERO AÑO 2014!

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