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Sergio Castellanos – Project Manager en Santa Palabra

Sergio Castellanos – Project Manager en Santa Palabra

sergioHe desarrollado e implementado estrategias para reconocidas marcas en el centro, norte y sur-occidente colombiano con amplia experiencia en campo, montaje de eventos y coordinación de cientos de personas para campañas de consumo, así como eventos B2B.

-La experiencia adquirida me ha llevado a descubrir la importancia del capital social, el valor de tener un buen equipo de trabajo y descubrir de la fortaleza de trabajar con los mejores.

 

El Santo, más personal

Jhohann Castellanos Lozano, “El Santo”.

            Narrador fundador de la Empresa Cultural Santa Palabra. Contó su primer cuento en público para el año de 1999 y dedicado desde el 2003 al oficio de manera constante. Caleño, Licenciado en Literatura de la Universidad del Valle, músico en secreto, teólogo (por gracia divina). Participó en el semillero de investigación en publicidad Catalejo de la Universidad Autónoma de Occidente y por eso sabe un poquito de publicidad. Diplomado en “creación y gestión de empresas de base cultural” bajo el Proyecto de Industrias Culturales Cali. Entre los proyectos liderados ser resalta la co-creación del Festival Internacional Santa Palabra y la dirección y diseño del Concurso Intercolegiado de Cuentacuentos bajo el mismo nombre. Por otra parte, también se arriesga a escribir ficciones en la red, del cual se deriva su monografía presentada en la Universidad del Valle: El diario del nuevo Frankenstein. La escritura colectiva en Twitter como expresión del ciberarte. Sistematización de la experiencia Martes de cuento colectivo en @SantaPalabra, trabajo que recibió de los jurados la exaltación de monografía meritoria.

Entre su experiencia como narrador cabe resaltar: la creación de más de 30 espectáculos (ver aquí su repertorio), un recorrido por Chile, Argentina, Bolivia, Perú y México dejando cuentos; además del premio Jesús del Monte, recibido en La Habana, Cuba, por el fomento a la narración oral en Latinoamérica. Cuenta con menos de diez y más de cinco festivales nacionales e internacionales (es decir, siete). Acumula, sin exagerar, unas dos mil horas de puro cuento contado en escena y unos cuantos textos entre ensayos de literatura, artículos de opinión y cuentos. También colabora todos los jueves en el programa Login, de Telepacífico, hablando de literatura, dejando salir esas ganas de que la gente lea más y se divierta leyendo. Por último, para hacerse a la idea de quién es El Santo, sepa usted que no cuenta con ningún enemigo y por ahora, dice él, la gente lo quiere por buena gente.

Su repertorio… 

Una persona que preguntó por Cristian Fraga

En cierta ocasión una persona me preguntó,

–       Y usted… ¿a qué se dedica?

Yo sonreí y con orgullo le dije que era cuentero, pero por los gestos de su cara alargué un poco la respuesta.

–       Yo cuento cuentos, divierto a las personas con historias, los llevo por mundos alucinantes, narro fantasías y también algunas realidades; es decir, estimulo la imaginación por medio de la palabra.

La mirada de aquella persona se mostró confusa, por lo que añadí que era estudiante de Trabajo Social y sociólogo de la Universidad del Valle. Su rostro cambió, anunciando otra pregunta.

–       ¿De dónde viene?

–       Nací – le  respondí – en las tierras mágicas de Nariño, donde los volcanes se acarician con las nubes y las leyendas van de boca en boca; pero no vivo allá, vivo en una de las mejores ciudades de este país.  Vivo en un lugar donde la caña crece como hierba, donde los veranos son constantes y el calor se apacigua con el viento fresco de las montañas. Vivo en una tierra donde la salsa se canta con el alma y se baila desde el vientre, en un lugar donde el pan es de bono y las marranitas redondas.

–       ¿Y de qué vive? – preguntó cortando mis frases.

–       Vivo de eso – agregué – vivo de contar cuentos en  colegios, universidades, empresas y demás entidades que agrupan personas para vivir un momento agradable por medio de una buena historia. Llevo diez años de experiencia  y no sólo me he presentado  aquí sino que he viajado por toda Colombia, participando en diferentes festivales artísticos, incluso, también he contado cuentos en países como Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

Noté cómo la actitud de esa persona cambió, pero era notoria una duda más en su expresión. No se aguantó y preguntó de nuevo,

–       Y… ¿por qué lo hace?

–       Para ser feliz. No hay nada mejor que hacer lo que a uno le gusta y si hago lo que me gusta, a las personas que me escuchan también les va a gustar lo que hago.

–       Entonces, cuénteme un cuento – me dijo.

–           ¡Por supuesto!

Y comencé diciendo que en cierta ocasión una persona me preguntó…

Su repertorio…